Translate

jueves, 22 de junio de 2017

22 de junio de 1941 - Se da inicio a la "Operación Barbarroja": los ejércitos de Hitler y sus aliados invaden la Unión Soviética

En el apogeo de la Segunda Guerra Mundial, el 22 de junio de 1941 marcó el comienzo de la Operación Barbarroja: los ejércitos de Adolf Hitler y sus aliados invadieron la Unión Soviética, rompiendo un pacto firmado con Josef Stálin. Es considerada la mayor y más feroz campaña militar en la historia en términos de movilización de tropas y las bajas sufridas.

La invasión, que tenía alrededor de 3,6 millones de soldados entre los alemanes y sus aliados, representó la ruptura del pacto Ribbentrop-Molotov (o tratado de no agresión), extraña alianza firmado por Alemania y la URSS el 23 de agosto 1939, que dejó perplejos a los comunistas y los gobiernos democráticos del mundo. El pacto, sin embargo, había cumplido su función. Stalin logró ganar tiempo retrasar el inevitable conflicto con Alemania, conociendo las deficiencias militares de la Unión Soviética. En cuanto a Hitler, le sirvió para preparar mejor a sus fuerzas y no tener que luchar en varios frentes. Al ordenar la invasión de la Unión Soviética, Hitler quería asegurar la victoria sobre Inglaterra. Se creía que Gran Bretaña sólo podía resistir con la ayuda de los soviéticos o los Estados Unidos. Sin embargo, dada el relativo aislacionismo de Estados Unidos, Hitler pensó que era necesario eliminar a los rusos del escenario de guerra.


Hitler quería llegar a Moscú en dos o tres meses: se le llamó "blietzkrieg" o guerra relámpago, con una gran concentración de hombres y recursos en un momento dado, un rápido despliegue y el apoyo de la fuerza aérea. Después de los primeros éxitos - más de 600 km conquistado en tres semanas - Hitler exigió el comando militar de la toma de Moscú, terminando el ataque a la URSS en octubre, pero no previo la fuerte resistencia soviética y la llegada prematura del invierno, el peor de las últimas décadas. El "General Invierno" alcanzó en su totalidad, por segunda vez en la historia, a un gran ejército invasor: la primera fue en 1812, lo que socava las tropas de la Francia de Napoleón. mal equipado para lidiar con bajas temperaturas, la Wehrmacht (las fuerzas armadas de Hitler) no pudieron alcanzar sus objetivos. Moscú no fue tomada y los alemanes, solo consiguieron llegar a tan solo 80 kilómetros de la capital y rechazados.

La evolución de los planes de invasión
1. El plan "Marcks" preveía un avance: a través de la Rusia Blanca central. en dirección a Smolensk y coordinado con dos movimientos. también de avance. por el Sur. hacia Kiev. Moscú seria el próximo e importante objetivo. Las acciones desarrolladas en los flancos exteriores de ambos Ejércitos. en las proximidades del Báltico y del mar Negro. serian operaciones diverso/as para enmascarar los citados avances al norte v al sur de los pantanos del Pripet. 

2. La variación aportada por Franz Halder al plan original se limitaba a añadir, a las dos direcciones de avance, una tercera: Leningrado se convertía en el principal objetivo en el Norte y el ataque a Moscú se potenciaba a expensas del previsto contra Kiev Los objetivos finales señalaban un ulterior avance desde Arjánguelsk al Volga. el cual se habla esbozado de un modo muy vago. 

3. La variación de Hitler al plan: Todo el Peso de la invasión se desplazaba decididamente al Norte. Leningrado se convertía en un importantísimo objetivo estratégico. Moscú debía conquistarse en segundo lugar. Y las operaciones en Rusia meridional se limitarían al principio a la ocupación de Ucrania. al oeste de Kiev.  Las tres variaciones señalaban como objetivo final el aniquilamiento del Ejército ruso mediante grandes batallas de cerco en los Estados bálticos. Rusia Blanca y Ucrania. a fin de prevenir y evitar la retirada de las tropas rusas al interior de su territorio. 

Hipótesis sobre la estrategia soviética 
En el transcurso de la primera semana de abril de 1941 Halder había indicado que "el despliegue de las tropas soviéticas era preocupante" y, teniéndolo en cuenta, no se podía descartar la posibilidad de una ofensiva estratégica por su parte. Pero al cabo de un mes, poco más o menos, aquellos temores fueron desechados y en el estudio de la situación se destacaron los siguientes puntos: 
  • la estrategia rusa era defensiva: su Ejército estaba comprometido en mantener la posesión de las bases aéreas y navales del Báltico, así como de la orilla meridional del mar Negro; además, protegía Ucrania, las regiones industriales de Leningrado y Moscú; 
  • a causa de lo precario del sistema de transmisiones y de las vías de comunicación, era impro-bable que los rusos pudieran cambiar radicalmente el despliegue de fuerzas en breve tiempo. No se había advertido ninguna señal que sugiriese una maniobra de aquella clase y una «ofensiva preventiva era, por lo tanto, improbable»; 
  • los cambios introducidos en los sistemas soviéticos todavía no habían dado resultados que permitieran aconsejar una estrategia ofensiva. El mando ruso no supo aprovechar, para desencadenar un ataque preventivo, ocasiones más favorables que se presentaron tiempo atrás, lo que hacía poco posible que se decidiera a hacerlo en aquel momento. 

El ataque
Hombres y máquinas estaban cuidadosamente enmascarados y ocultos en los grandes bosques de Augustow. El 19 de junio, en Bielostok se descargaron piezas de artillería y material pesado para puentes. Los hombres del ala septentrional del Grupo de Ejércitos Sur, de Gerd von Rundstedt, efectuaron un reconocimiento en el que estudia-ron el terreno donde se desarrollaría el ataque desencadenado desde la orilla meridional del Bug; asimismo observaron las fortificaciones soviéticas situadas al otro lado del río y escalonadas en profundidad. Por su parte, el Grupo de Ejércitos Norte proyectó salir, aprovechando la niebla matutina, y atacar las trincheras rusas tras una mínima preparación artillera. Basándose en las informaciones obtenidas, los comandantes de las fuerzas terrestres y de la aviación eligieron los objetivos en la propia zona de operaciones, que a su vez serian objetivos de la Luftwaffe. A partir del 19 de junio, los buques de guerra germanos comenzaron a sembrar campos de minas en el mar Báltico y los submarinos se dirigieron a los sectores que les estaban asignados. A las 13 horas del 21 de junio se informó a los comandantes de que la Operación «Barbarroja» comenzaría según estaba previsto. El mediodía de aquel sábado, desde su puesto de mando subterráneo "Wolfschanze" (cueva del lobo), situado en Rastenburg, Prusia oriental, Hitler escribió a Mussolini para revelarle, al fin, el secreto de la Operación y decirle que había tomado irrevocable-mente «la más difícil decisión» de su vida. 

Un informe sobre la situación, presentado el 21 de junio, indicaba que, por parte soviética, no había ningún cambio en el despliegue de las fuerzas. Los Brandenburger y los regimientos especiales ya estaban cumpliendo sus misiones, en muchos casos vistiendo uniforme militar ruso. Los aviones alemanes, cargados de bombas, realizaban sus últimos vuelos "pacíficos" mientras escrutaban la frontera de la Unión Soviética. Los estrategas de la Luftwaffe habían propuesto que, exactamente al alba del 22 de junio, los bombarderos se mantuvieran a gran altura sobre los aeródromos soviéticos, a los que podrían localizar con toda precisión gracias a las fotografías obtenidas durante los vuelos de reconocimiento. El Ejército del Este mantuvo el más completo silencio por radio. Sólo poco después de medianoche del 21 de junio, los jefes de las Grandes Unidades transmitieron las señales de llamada para pedir que las unidades subordinadas confirmasen que se hallaban dispuestas. La corta noche estival iba a terminar: las piezas de artillería de las divisiones de asalto y de las fuerzas de apoyo estaban preparadas para hacer fuego sobre los objetivos; los carros de combate que dirigían las formaciones acorazadas se hallaban prontos a iniciar la marcha; los soldados de infantería observaban las luces de cola de los aviones de caza germanos y de los Stukas que se alejaban en dirección a Oriente, hacia los objetivos que les habían señalado. Eran las 3 de la madrugada del domingo día 22 de junio de 1941. 


Cronología
22 de junio: comienza la Operación 'Barbarroja". Los Grupos de Ejércitos Norte (Leeb) del Centro (Bock) y Sur (Rundstedt) penetran en territorio soviético, avanzando, respectivamente, sobre Leningrado, Moscú y Kiev. En el Norte y en el centro, el avance no encuentra grandes obstáculos: pero, en el Sur. Rundstedt se encuentra con una encarnizada resistencia. 
26 de junio: en el centro, y después de un asedio de cuatro dias, cae Brest-Litovsk. Los "panzer" de Manstein (Grupo de Ejércitos Norte) entran en Dáugavpils.
24-30 de junio: el Grupo de Ejércitos del Centro limita la resistencia soviética a las zonas de Bialystok, Novogrudok y Volkovisk.
1 de julio: en el centro, los "panzer" de Heinz Guderian cruzan el Beresina. Las unidades de cabeza "panzer" del Grupo de Ejércitos Norte, cruzan el Dviná y avanzan sobre Pskov. 

4 de julio: el Grupo de Ejércitos Norte ocupa Ostrov y alcanza la antigua frontera rusa anterior a 1939. 
9 de julio: el Grupo de Ejércitos del Centro pone fin a la resistencia soviética en la bolsa de Minsk y conquista Vitebsk 

Prisioneros rusos en Minsk
10-11 de julio: los "panzer" del Grupo de Ejércitos del Centro cruzan el Dnieper. En el Sur, fracasa la contraofensiva lanzada por los rusos contra los Ejércitos 5 y 6: los "panzer" de Paul Ludwig Ewald von Kleist llegan a 15 km de Kiev. 
15 de julio: la ruptura del frente lleva, en el centro, al cerco y a la caída de Smolensk: 300.000 rusos quedan así entre Orsha v Smolensk. 
20 de julio: en el centro, Fedor von Bock ordena a Guderian cerrar el anillo de Smolensk antes de iniciar cualquier otro avance hacia el Este.
22 de julio: tras un mes de rápidos avances. el Grupo de Ejércitos Norte se ve obligado a detenerse al oeste del lago limen, a causa del agotamiento de sus tropas. 
30 de julio: en el Sur, Kleist cerca a las tropas soviéticas concentradas en Umán. 
3 de agosto: Kleist y Carl-Heinrich von Stüpnagel aíslan, en el Sur, la bolsa de Umán; los brazos de la tenaza se cierran.
5 de agosto: cesa la resistencia soviética en la bolsa de Smolensk: el Grupo de Ejércitos del Centro ha conseguido penetrar a la altura del "puente de tierra" de Smolensk: pero todavía debe hacer frente a algunos encarnizados contraataques rusos. En el Sur, fuerzas rumanas inician el asedio de Odesa, que se prolongará durante 73 días. 
12 de agosto: Hitler insiste en la necesidad de romper el frente sudoccidental soviético antes de iniciar el avance en el centro, mientras Guderian se dirige al Sur, hacia Gómel y Starodub. El Grupo de Ejércitos Norte avanza sobre Leningrado desde la cabeza de puente de Luga. 


23-30 de agosto: Guderian se dirige al Sur: el comandante en jefe del frente soviético, Eremenko, se prepara, con algún retraso, a prevenir la inminente amenaza a espaldas de Kiev. 
25 de agosto: los "panzer" del Grupo de Ejércitos Sur fuerzan el paso del Dnieper en Dniepropetrovsk; queda abierto el camino al brazo meridional del movimiento en tenaza alemán, que intenta cercar a las fuerzas soviéticas concentradas entre Umán y Kiev. 
30 de agosto-2 de septiembre: fracasa la contraofensiva lanzada por Yoriomenko sobre el flanco de Guderian. 
12 de septiembre: Kleist se dirige hacia el Norte desde las cabezas de puente de Cherkassi y Kremenchug. 
15 de septiembre: los brazos externos del movimiento en tenaza se cierran: las unidades de vanguardia "panzer" de Kleist y Guderian convergen en Lojvitsa, aislando cuatro Ejércitos soviéticos
17 de septiembre: el STAVKA ordena, con retraso, la retirada de las fuerzas soviéticas de Kiev. 
18-27 de septiembre: en el Sur, en la bolsa de Kiev, varias unidades rusas son destruidas o se rinden. Casi dos tercios del potencial del Ejército ruso existente al comienzo de la guerra, ha sido ya eliminado.