miércoles, 30 de septiembre de 2015

30 de septiembre: Día de la Blasfemia

Blasfemia:"Palabra injuriosa contra Dios, la Virgen o los santos. Palabra gravemente injuriosa contra alguien". Esto es, según el diccionario de la Real Academia Española.


El Día de la Blasfemia se celebra el 30 de septiembre, el aniversario de la publicación de dibujos satíricos de Mahoma en el periódico de Dinamarca Jyllands-Posten en el año 2005, lo que provocó la reacción de los musulmanes. Aunque los dibujos causaron cierta controversia dentro de Dinamarca, especialmente en la comunidad islámica, se convirtió en un furor internacional después de que los imanes de diversos países suscitaran violentas protestas en las se quemaron embajadas danesas y dejó un saldo de 137 personas asesinadas. El diario, el principal de Dinamarca, publicó los dibujos en nombre de la libertad de expresión, después de que el autor de un libro sobre Mahoma no hubiera podido encontrar ilustradores para su obra, por temor a represalias.

Manifestantes queman una bandera danesa en Gaza
En la religión musulmana está estrictamente prohibido representar la figura del profeta Mahoma, aunque se haga de modo positivo, pues incluso bajo esas condiciones la ley religiosa argumenta que se puede dar lugar a la idolatría.

El periódico Jyllands-Posten, de Dinamarca, denunció tal situación en un artículo al que acompañaban 12 caricaturas satíricas referentes al profeta Mahoma, entre las cuales se encontraba una que sugería que éste guardaba una bomba en su turbante.


El mundo islámico e incluso la Iglesia católica condenaron la publicación del diario y lo acusaron de provocador.

Inicialmente el debate se planteó como un conflicto entre la libertad de expresión y el respeto a la religión. Amparado en la primera, el diario se negó a presentar disculpas. Flemming Rose, redactor jefe de Cultura del Jyllands Posten afirmó:
"Hacemos sátiras sobre Jesús, la familia real, los políticos. No satirizar a los musulmanes sería mostrar prejuicios"
El Día Internacional del Derecho a la Blasfemia o Día de la Blasfemia, que se celebró por primera vez en 2009, alienta a los individuos y grupos a expresar abiertamente sus críticas a, o incluso desprecio por la religión. Fue fundado en 2009 por el Center for Inquiry, una organización "dedicada a promover la ciencia, la razón, la libertad de investigación y los valores humanistas", radicada en Estados Unidos. En una entrevista Ronald Lindsay, presidente y director ejecutivo del Centro, planteó sobre el Día de la blasfemia en una entrevista con CNN: 
"Creemos que las creencias religiosas deben ser objeto de examen y la crítica al igual que lo son las creencias políticas, pero tenemos un tabú en la religión".
Desde esta organización se anima, este día 30 de septiembre, a expresar abiertamente las críticas a la religión, incluso despreciándola... vamos, lo que viene siendo una blasfemia.

El presidente de este Center for Inquiry cree que la religión resulta un tabú y considera que al igual que las creencias políticas, debe ser objeto de examen y crítica.

Por otra parte, muchos occidentales vieron en el intento de prohibir la publicación de las viñetas como una coacción de la libertad de prensa y expresión, razón por la que estas caricaturas fueron reproducidas por varios medios europeos. Sin embargo, otros occidentales calificaron las caricaturas como "una provocación." Tal fue el caso del entonces presidente francés Jacques Chirac quien afirmó con motivo a la reproducción de las caricaturas en la revista Charlie Hebdo: 
"Herir las convicciones de otros, en particular las convicciones religiosas, debe evitarse". 
Pero, ¿por qué deben evitarse? ¿No coarta esto la libertad de expresión? ¿Debemos evitar toda crítica al islam por temor a las amenazas de muerte? ¿Qué tiene acaso de especial la religión? Sobre esta última pregunta el famoso escritor de ciencia ficción Douglas Adams expresó:
"La religión… contiene ciertas ideas es su interior que podemos llamar sagradas o santas o lo que se quiera. Lo que esto significa es: «Aquí hay una idea o una noción de la que no se te está permitido decir nada malo. Nada en absoluto. ¿Y por qué no? Porque no. » Si alguien vota a un partido con el que no se está de acuerdo, uno es libre de discutir sobre él lo que quiera; todo mundo tendrá un argumento en contra, pero nadie se sentirá agredido por ello. Si alguien piensa que los impuestos deben subir o bajar, eres libre de tener un argumento en contra. Pero por otro lado, si alguien dice: «Mi religión me dice que no puedo mover ni un interruptor en sábado», tú dices: «Yo lo respeto» ¿Por qué se supone que es legítimo apoyar al Partido Conservador o al Partido Laborista, a los republicanos o a los demócratas, a este modelo económico en vez de a aquel, a Macintosh en vez de a Windows, pero no lo es tener una opinión acerca de cómo comenzó el Universo, acerca de quien creó el Universo…, porque es sagrado?... Todo el mundo se pone absolutamente frenético con esto porque no se nos permite decir esas cosas. Pero si se piensa racionalmente no hay razón para que esas cosas no puedan estar tan abiertas al debate como cualquier otra…"
Pero este día va más allá. Con él, sus organizadores pretenden también luchar contra las leyes antiblasfemia que aún existen en algunos países, no solo musulmanes, y para promulgar el librepensamiento.

Austria, Dinamarca, Finlandia, Grecia, Italia o Islandia son algunos de esos países que todavía castigan la blasfemia de manera legal con sanciones económicas o con la cárcel en otros países como India o lo que es peor, con la muerte, como en Afganistán, Arabia Saudí y Pakistán.


París, 2015

El 3 de noviembre de 2011, la publicación lanzó un número especial que en lugar de llevar Charlie Hebdo como cabecera, mostraba el nombre de Charia Hebdo. El nombre del editor habitual pasó a denominarse Muhammad. La portada mostraba un dibujo de Renald Luzier («Luz») en el que aparecía un hombre que llevaba un turbante, el profeta Mahoma, diciendo «100 latigazos si no te mueres de risa».


En la madrugada del 2 de noviembre, incluso antes de que este número saliera a la calle, debido a que fue presentado de forma anticipada en las redes sociales, la sede del periódico en el XX distrito parisino fue atacada y su sitio web, hackeado. Los ataques fueron rápidamente vinculados a la publicación del polémico número especial de la revista. «Charb», citado por Associated Press, indicó que el ataque podría haber sido perpetrado por «gente estúpida que no sabe qué es el islam» e «idiotas que traicionan a su propia religión». Mohammed Moussaoui, presidente del Consejo del Culto Musulmán francés, dijo que su organización repudiaba «el tono burlón del semanario hacia el islam y el profeta» pero reafirmaba «con fuerza su oposición total a todos los actos y formas de violencia». El primer ministro, François Fillon, y el ministro del Interior, Claude Guéant, expresaron su apoyo al semanario, al igual que la escritora feminista Ayaan Hirsi Ali, que criticó las manifestaciones en contra del periódico. 

Al año siguiente, la revista publicó una serie de caricaturas satíricas de Mahoma, incluyendo dibujos en los que el profeta se encontraba desnudo. Esto produjo días después una serie de ataques contra las embajadas de Estados Unidos en Oriente Medio, en respuesta a la supuestamente antiislámica película “La inocencia de los musulmanes”. El gobierno francés se vio obligado a cerrar embajadas, consulados, centros culturales y escuelas internacionales en unos 20 países árabes. La policía antidisturbios tuvo que rodear la sede del periódico para protegerla contra posibles ataques. 

El 7 de enero de 2015, a media mañana, hombres enmascarados y armados con rifles de asalto y otras armas entraron en las oficinas del semanario parisino “Charlie Hebdo”. Dispararon hasta 50 tiros, matando a 11 personas e hiriendo a otros 11 y gritando «Al·lahu-àkbar» (‘Dios es [el] más grande’) durante el ataque. También mataron a un oficial de la Policía Nacional de Francia poco después. Los asaltantes se identificaron como pertenecientes a la rama de Al Qaeda en Yemen, que asumió la responsabilidad por el ataque. Otras cinco personas murieron y otras once resultaron heridas en tiroteos relacionados que siguieron en la región de la Isla de Francia.

"Libert..."

Fuentes




lunes, 28 de septiembre de 2015

29 de septiembre de 1954 - Fundación del CERN

Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, una Europa arrasada ya no estaba a la vanguardia de la ciencia. Siguiendo el ejemplo de las organizaciones políticas internacionales, un grupo de científicos imaginó la creación de un laboratorio de física atómica europeo. Para ellos, un laboratorio así no sólo uniría a los científicos de Europa, sino que también les permitiría compartir los elevados costes de las instalaciones de física nuclear.

El físico francés Louis de Broglie hizo la primera petición oficial de la creación de un laboratorio europeo en la Conferencia Cultural Europea, celebrada en Lausana (Suiza) el 9 de diciembre de 1949. Tras esto, en la quinta Conferencia General de la Unesco, el físico y premio Nobel Isidor Rabi presentó una resolución que autorizaba a la UNESCO a "ayudar y estimular la formación de laboratorios regionales de investigación con el fin de aumentar la colaboración científica internacional".

Un año después, en una reunión intergubernamental de la Unesco en París en diciembre de 1951, se aprobó la primera resolución sobre la creación de un Consejo Europeo de Investigación Nuclear. Dos meses más tarde, 11 países firmaron un acuerdo que establecía el consejo provisional: nacía el CERN, derivado del acrónimo francés Conseil Européen pour la Recherche Nucléaire. A partir de entonces, se fueron celebrando sucesivas sesiones del recién inaugurado consejo CERN. En la sexta sesión del Consejo, que tuvo lugar en París entre el 29 de junio y el 1 de julio de 1953, 12 países firmaron la creación del organismo de forma oficial, del cual todos ellos formarían parte. Estos 12 estados fundadores fueron: Bélgica, Dinamarca, Francia, la República Federal Alemana, Grecia, Italia, Países Bajos, Noruega, Suecia, Suiza, Reino Unido y Yugoslavia. El 29 de septiembre de 1954, tras la ratificación de Francia y Alemania, la Organización Europea para la Investigación Nuclear se estableció definitivamente. El CERN había nacido. Ese día se cristalizaba un gran esfuerzo político, científico y económico en lo que sería el más grande y exitoso laboratorio de investigación europeo: el Centro Europeo de Investigación Nuclear, CERN, en Meiryn, cerca de Ginebra. Un nombre que se cambió hace unos años, quizá porque la palabra “nuclear” provoca importantes reacciones adversas: hoy es CERN, Centro Europeo para la Física de Partículas. Un nombre, todo hay que decirlo, más acorde a su objetivo.


Hoy, nuestra comprensión de la materia va mucho más allá del núcleo, y la principal área de investigación del organismo se centra en la física de partículas, es decir, en el estudio de los constituyentes fundamentales de la materia y sus fuerzas de interacción. El laboratorio del CERN también es conocido como el Laboratorio Europeo de Física de Partículas y su instalación estrella es el el Gran Colisionador de Hadrones, el acelerador de partículas más grande y energético del mundo, que tiene el propósito de examinar la validez y los límites del modelo estándar de la física.

El primer acelerador del CERN fue un sincrociclotrón bastante modesto, sustituido en diciembre de 1959 por el protón-sincrotrón (PS) de 200 metros, algo que para la época parecía gigantesco. Con él los físicos europeos empezaron una competición con sus homólogos norteamericanos, que estaban a punto de inaugurar otro en el Laboratorio Nacional de Brookhaven, Nueva York. Por su parte, la reacción de los países del Este no se hizo esperar: se creó el Instituto Conjunto para la Investigación Nuclear o JINR en Dubna. Pero nunca fue un verdadero competidor: su acelerador, un sincrotrón de protones cuyo imán pesaba de 36.000 toneladas, diez veces más que el del CERN, era un verdadero dinosaurio tecnológico.

En 1960 la competición se encontraba entre Ginebra y Nueva York. No obstante, era una pugna desigual. Los norteamericanos disponían desde principios de los 50 de diversos aceleradores con los que habían adquirido destreza y práctica en el diseño de experimentos y en la construcción del instrumental apropiado para detectar las partículas. Así que los europeos se dedicaron a copiar las iniciativas estadounidenses como mejor camino para adquirir dominio de las técnicas experimentales. Debido a ello, llegaban siempre en segundo lugar. Ahora bien, a lo largo de los 60 empezó a producirse un fenómeno de internacionalización que ya jamás se perdería: grupos norteamericanos colaboraban con los experimentos realizados en el CERN y europeos usaban fotos tomadas en Brookhaven.

Los nuevos aceleradores de partículas ponían en serios aprietos a los físicos teóricos. A medida que progresaba la investigación aparecían más y más partículas. Hablar de ‘partículas elementales’ era un dislate. Entonces entró en juego Murray Gell-Mann. En 1962 anunció en el CERN una forma de agrupar las partículas que llamó “el Camino Óctuple”, en clara alusión a la filosofía budista. Su teoría –también formulada independientemente por Yuval Ne’eman- predecía una nueva partícula, Ω-, descubierta al año siguiente primero en Brookhaven y luego en el CERN. Dos años después Gell-Mann perfeccionaba su teoría y lanzaba al ruedo de la física de partículas los quarks.

Comprobar la veracidad de todas estas ideas exigía una nueva generación de aceleradores. Y es que la física de partículas sigue una sencilla regla: cuanto más adentro de la materia quieres explorar, mayor energía necesitas. En el CERN el viejo PS no se desmanteló, sino que se usó para dar servicio al nuevo acelerador: el SPS (Super Protón-Sincrotrón), un anillo de 7 kilómetros de diámetro y enterrado a 40 metros bajo tierra, que empezó a construirse en 1976 y entró en servicio en 1981. La idea, revolucionaria, era acumular antiprotones para luego hacerlos colisionar con protones. Era la primera vez que se usaba antimateria en los aceleradores de partículas, lo que incrementaba la energía de los choques de forma sustancial: si materia y antimateria se encuentran, se aniquilan completamente. Este hecho llevó al CERN a una posición de liderazgo mundial y con él Carlo Rubbia y Simon van der Meer descubrieron los bosones W y Z, los transmisores de la fuerza electrodébil, con el que ganaron el premio Nobel en 1983. Puede decirse que el SPS se construyó para encontrarlos.




Después, todo estaba preparado para la construcción del mayor instrumento científico jamás construido: el LEP (Large Electron Positron Collider). En una circunferencia de 27 kilómetros enterrada a un centenar de metros donde se aceleraban electrones y positrones -la antimateria del electrón- y se les hacía colisionar. Con el LEP, que comenzó su andadura en 1989, los físicos obtuvieron mediciones que iban refinando la teoría y confirmaron que sólo podían existir tres familias de quarks. Pero siempre se pide más. La teoría seguía pidiendo aceleradores más grandes y a finales del siglo XX se concretó en dos proyectos: el SSC (Super Sincrotron Collider) en EE.UU., un monstruo de 87 km de diámetro que se empezó a construir en 1989 pero que se canceló en 1995 debido a su elevado coste, 8.000 millones de dólares, y el LHC (Large Hadron Collider) del CERN, que se aprobó el 24 de junio de 1994.



Puede interesarle:

Fuentes
https://es.wikipedia.org/

Guillermo I "El Conquistador"

Guillermo el Conquistador
Guillermo I Rey de Inglaterra, más conocido como Guillermo el Conquistador, nació en 1027 ó 1028. Hijo del Duque de Normandía Roberto I, llamado también "Roberto el diablo" o "Roberto el magnífico." Guillermo fue el fruto de una relación fogosa entre el duque su padre, y la hija de unos curtidores. Ella se llamaba Herleva Fitz Courtanneur, aunque se la recuerda popularmente como "La Belle Arlette"

Cuando Guillermo rondaba los 8 años, su padre decidió ir en peregrinaje a Jerusalén. Antes de marcharse, Roberto convocó a sus vasallos y una vez en asamblea, les ordenó jurar fidelidad a su hijo Guillermo. Los hombres obedecieron murmurando. Quizás Roberto no esperaba volver de Tierra Santa; si esto fue así, él tenía razón. Roberto murió durante su viaje, y su hijo ilegítimo se transformó en el nuevo Duque de Normandía. 

Los "Barones" de Roberto se olvidaron rápidamente de su voto de lealtad, para con Guillermo. Cuando no luchaban entre ellos mismos, trataban de eliminar al joven duque. En primer lugar fue asesinado un guarda-espaldas de Guillermo, llamado Gilberto de Brionne. También mataron a su tío Osborn, hermano de Arlette, mientras protegía a Guillermo de unos secuestradores que habían invadido el dormitorio del muchacho. Asesinaron de la misma manera al preceptor o profesor particular de Guillermo. 

Los partidarios de Guillermo decidieron enviarle lejos de su hogar para facilitar su protección. Tío Walter, hermano de Arlette y de Osborn, en una obscura noche despertó a Guillermo y le sacó del castillo escondido en un carromato lleno de cadáveres (llamado los muertos de la noche) burlando así la guardia. Nadie supo donde permaneció Guillermo escondido, salvo la familia de su madre.

Guillermo creció alto y fuerte, como la mayoría de los muchachos de esos tiempos. A la edad de 15 años, se le hizo Caballero, y cuando cumplió los 19 o 20, Guillermo fue a guerrear contra su primo Guy de Borgoña para defender sus derechos hereditarios. Con la ayuda de rey francés Enrique I, Guillermo pudo derrotar a Guy, forzando a continuación a los rebeldes a jurarle lealtad para siempre. Pero las batallas campales de "Guillermo el Bastardo," - así le llamaban sus enemigos - estaban lejos de terminar. Guillermo luchaba siempre contra alguien, incluso su aliado y protector el rey de Francia, entró en batalla contra él, y el joven Guillermo atacó sin piedad al cercado rey Enrique I, causándole a éste, enormes daños y pérdidas en su ejército. El rey a partir de entonces tomó grandes precauciones respecto a Guillermo.


La Esposa de Guillermo

Matilda
Cuando Guillermo llegó a sus años 20 pidió al conde Baldwin V de Flandes la mano de su hija  Matilda en matrimonio; mas ella ya estaba enamorada de un inglés llamado Brihtric. Se dice que la hija del conde proclamó en voz alta que preferiría ser monja antes que la esposa de un bastardo. Guillermo se sintió tan furioso y herido en su orgullo que la abofeteó en plena calle, después la rasgó sus vestiduras, lanzándola al suelo.

No fue un comienzo muy propicio aquella unión, con todo Guillermo y Matilda se casaron, y parece ser que fueron absolutamente felices juntos. También se cuenta que Guillermo era alto y recio, aunque con los años engordó mucho, mientras que Matilda fue siempre pequeña- casi una enana - y delgada. Tuvieron al menos cuatro hijos y cinco hijas. Por cierto que el Papa, desde Roma, se opuso a la unión de Guillermo con Matilda, pues eran primos lejanos. Durante un tiempo fueron excomulgados junto con sus vasallos y toda la población plebeya de Normandía, aunque después de varios años el Papa levantó el castigo y los admitió de nuevo en la Iglesia a cambio de construir dos abadías para el clero.

Guillermo en 1051 decidió visitar al rey de Inglaterra, Eduardo el Confesor. Edward había crecido en Normandía, y además eran primos entre sí. El "Confesor" era un hombre muy religioso que presumiblemente tenía el don de curar. Sus criados guardaban el agua de su baño para darla a la gente enferma que la bebía, o ponía sobre los ojos enfermos para recuperar la vista. Cien años después de su muerte, Eduardo fue santificado por la Iglesia Católica.

Aunque Guillermo tenía ya una joven esposa, Eduardo era soltero y por lo tanto sin hijos. Durante la visita le prometió a Guillermo hacerle su heredero al trono de Inglaterra - o al menos, eso es lo que Guillermo pidió.

Un cuñado de Edward, llamado Harold Godwinson, visitó Normandía en 1063 o 1064. Según otros, se cuenta que Edward envió a Harold para entrevistarse con Guillermo; y hay también quien cuenta que Harold solo pudo llegar hasta la costa Norte de Normandía pues su nave quedó encallada tras efectuar una descarga. A Harold le quedó prohibido salir de Normandía mientras no hubiera jurado ante las Santas Reliquias que apoyaría las pretensiones de Guillermo al trono inglés. Harold prometió también esposar más tarde a Agatha, hija de Guillermo, ya que ella entonces era solamente una niña.

Pero Harold una vez en Inglaterra rompió ambas promesas, de tal modo que se fijaron pronto las bases para invasión normanda de Inglaterra.


Conquista y muerte.

En enero de 1066 el rey Edward moría nombrando a Harold su sucesor, rompiendo así su promesa de dejar el trono a Guillermo. Edward realmente no tuvo la opción de elegir su sucesor a la Corona, pues ese privilegio pertenecía al Consejo Real llamado Witenagemot (una institución política de la Inglaterra anglosajona en vigor entre los siglos VII y XI compuesta por hombres sabios). Dicho Consejo, eligió a Harold como futuro rey y le coronaron al día siguiente al de la muerte de Edward.

Ultrajado, Guillermo envió una serie de mensajes a Harold, recordándole que había jurado apoyar la pretensión de Guillermo al trono de Inglaterra y posteriormente contraer matrimonio con su hija Agatha. Pero Harold ya había sido coronado y, al poco tiempo esposó otra mujer. Así pues, el duque Guillermo, tras recibir las noticias, monta en cólera y no se lo piensa dos veces para construir una flota, reunir un ejército y cruzar el canal para reclamar lo que considera suyo.

Guillermo no tardó en poner en práctica su venganza. El 28 de septiembre de 1066 una gran flota con un enorme ejército invadió Inglaterra. En esos días, un cometa se hace visible en el cielo de Europa. Es ni más ni menos que el cometa Halley, lo que permite datar exactamente la fecha de la campaña.

Tras ser retrasado por una tormenta, la flota llegó finalmente a las costas inglesas tomando tierra sin oposición alguna en una accidentada zona llamada Bulverhythe, cerca de Pevensey. Este lugar está muy alejado de Londres y en el año 1066 era una zona llena de cabos y profundas bahías cuyas orillas en lugar de playas consistían en marismas y pantanos marítimos -que a pesar de complicar enormemente el desembarco a tierra firme de las tropas, caballos y suministros - permitía brindar refugio a los barcos. Cuenta la leyenda, que al desembarcar, Guillermo tropezó y cayó sobre la arena. Ante el peligro de que sus tropas vieran en ello un mal presagio, Guillermo, como todo buen político, se las ingenió para sacar del incidente el mejor partido y tras levantarse, levantó sus manos llenas de arena y gritó: "¡Ahora tomo posesión de la tierra de Inglaterra!"

El 14 de Octubre de ese mismo año, Guillermo derrotó a Harold en la batalla de Hastings. El rey Harold fue herido mortalmente por una flecha que le atravesó un ojo, y Guillermo se felicitó así mismo, por la conquista de su nuevo trono como Rey de Inglaterra. Su coronación tuvo lugar el día de Navidad de 1066.
Batalla de Hastings
Guillermo el Conquistador trató despiadadamente a todos sus opositores y al mismo tiempo subyugó favoreciendo a las gentes modestas de Inglaterra. Entre los que sufrieron su cólera figura el hombre que había sido primer amor de Matilda su esposa; así "Brihtric el desafortunado" fue asesinado. Algunas gentes de entonces creyeron que Matilda pudo ser responsable directa del trágico destino del desdichado Brihtric por no haber combatido por ella. 

La vida de familia de Guillermo fue a menudo turbulenta. Su hijo más virulento era su primogénito, Robert Curthose, (Roberto Piernas cortas) pues se supone tenía las piernas cortas (herencia de la reina Atilda, su madre). Cuando Guillermo rechazó el permiso a Robert, su hijo, para gobernar Normandía, su hijo se alió con los enemigos de su padre. En 1079 los dos se encontraron en singular combate, cuerpo a cuerpo, y Guillermo fue herido por su hijo en la mano. También resultó herido el hijo preferido de Guillermo, llamado William Rufus, durante la confrontación familiar. A pesar de todo el "rey padre" y su hijo Roberto se reconciliaron más adelante, y cuando Guillermo falleció, Roberto heredó el Ducado de Normandía, mientras que William Rufus heredó el trono de Inglaterra.

El rey también casi perdió la razón cuando su hermanastro Odo, excombatiente de Hastings, y posteriormente nombrado por él obispo; le confió en secreto un cierto crimen -exactamente cual, no se sabe- pero en vista de lo cual Guillermo le encarceló durante cinco años.

Otro miembro desafortunado de la familia de Guillermo fue su hija Agatha; la que esperó una vez casarse con el rey Harold. Se dice de ella que siempre amó a Harold, y nunca deseó a otro esposo. Sin embargo en su adolescencia fue prometida al rey de Castilla, más falleció cuando se encaminó hacia Castilla, para contraer reales nupcias.

Escudo de Armas de Guillermo I
La edad no hizo madurar mucho a Guillermo. Con 60 años aun frecuentaba los campos de batalla. Mientras luchaba contra los franceses en la batalla de Mantes, le empujaron contra el pomo de su silla de montar tan violentamente que sufrió lesiones en su abdomen que finalmente se convertirían en una peritonitis. Cinco semanas más tarde, el 9 de septiembre de 1087 fallecía el Conquistador de Inglaterra. Sus ayudantes de campo le despojaron de todo lo que el rey llevaba puesto y abandonaron el cuerpo a la intemperie. Por suerte un caballero de buen corazón, hizo preparar sus funerales y entierro en la Abadía de San Esteban en Caen.


El entierro fue interrumpido por un conato de incendio. Más tarde el sarcófago regio se rompió por ser éste demasiado pequeño y haber introducido sus restos a presión. El cuerpo de Guillermo se esparció y un olor horrible se expandió por la Abadía. Las numerosas plañideras que allí estaban se precipitaron hacia las puertas, colapsando así las salidas. Durante los siglos venideros la tumba de Guillermo fue profanada dos veces por "rebeldes". Un final innoble para uno de los mayores conquistadores de la Historia. El Rey que siempre luchó.


Fuentes


domingo, 27 de septiembre de 2015

Tigres extintos en el Siglo XX

De las 10 subespecies de tigre conocidas, 1 se extinguió en la época prehistórica, 3 se extinguieron en el siglo XX y 6 persisten aún. La extinción de las subespecies resulta un hecho desafortunado en vista de su importancia en el mantenimiento de la diversidad de la naturaleza y de su papel en el equilibrio de la cadena alimentaria.


Tigre de Bali (Panthera tigris balica)

El llamado tigre de Bali o tigre balinés habitaba únicamente la isla de Bali, en Indonesia. Al noroeste de Australia. 

Era una subespecie muy pequeña, similar en tamaño a un puma o un leopardo. Aunque considerado una subespecie de Panthera tigris, de acuerdo con los datos de su morfología era una subespecie del tigre de Java. El tigre de Bali era la más pequeña de las ocho subspecies de tigres. La longitud promedio de estos gatos era de aproximadamente 220 centímetros y 90-100 kilogramos en los machos; 195-200 centímetros y de 65 a 80 kilogramos en las hembras y sus rabos tenían unos 58 cm de largo. Tenía el pelaje muy denso y corto. Su piel anaranjada era más nítida que el otro naranja de los otros tigres, sus rayas blancas son más blancas y nítidas que las rayas de los otros tigres, y el negro es un negro sólido y obscuro. Todo esto lo hacía uno de los tigres más bonitos, aun cuando era el más pequeño.

Se alimentaba de jabalíes salvajes, sambares (una especie de cérvido de tamaño medio y pelaje castaño), muntíacos comunes (una especie de ciervos pequeños), gallos bankiva, varanos, monos y quizá bantengs, unos bovinos salvajes. El período de gestación era de unas 14 o 15 semanas y las hembras daban a luz 2 o 3 cachorros por camada, que alcanzaban la independencia entre los 18 meses y los 2 años de edad.

De acuerdo con la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, el tigre de Bali se extinguió probablemente en la década de 1940, pese al establecimiento del Parque Nacional de Bali Barat en 1941 en su hábitat. El deceso fue causado por la pérdida de hábitat, la caza furtiva y la disminución de las presas. El último ejemplar avistado fue abatido de un tiro el 27 de septiembre de 1937. Era una preciosa hembra, la última de su especie.


No hay una buena razón para que el tigre de Bali desapareciera. Simplemente era un deporte popular entre ambos, los nativos y los extranjeros cazar estos hermosos animales. Aparentemente el tigre de Bali era todavía numeroso hasta después de la primera guerra mundial. Según alguna gente en Bali hay todavía tigres allí.


Tigre de Java (Panthera tigris sondaica)

Es la subespecie más recientemente extinta. Habitó la isla de Java, en Indonesia, y conformó una de las 3 subespecies propias de las islas indonesias. Era más grande que el tigre de Bali; los machos medían de 200 a 245 centímetros de longitud y pesaban 100-140 kilogramos, mientras que las hembras pesaban entre 75 y 115 kilogramos, midiendo menos que el macho. Tenía franjas oscuras muy largas y delgadas y una nariz larga y estrecha. Consumía jabalíes, bangtengs, sambares, y en menor medida, algunos reptiles y aves.

Se extinguió posiblemente a mediados de la década de 1970 debido a la caza furtiva y la pérdida de hábitat; esta última había reducido también sus presas. En 1876 todavía estaba presente en el Parque Nacional de Meru Betiri, pero años antes había sido considerado una plaga. 

Estos animales ahora desaparecidos fueron abundantes hasta el siglo XIX; a partir de entonces la población humana comenzó a incrementarse en esta isla, con la consecuente destrucción de cada vez más áreas de bosque para destinarlas a la agricultura. 

Además, a esta pérdida de hábitat se le añadió la caza y el tráfico de sus pieles, así como la disminución de sus presas naturales que además provocó una mayor competencia por el alimento con otros depredadores como los leopardos y los perros salvajes. 

Con la destrucción de su hábitat, los asentamientos humanos iban invadiendo el terreno de estos tigres y el tigre se convirtió en un animal indeseado, pasando a ser en menos de 100 años un animal en peligro. 

En los años 50 ya solo quedaban entre 20 y 50 ejemplares que ni siquiera estaban concentrados en una zona por lo que las probabilidades de supervivencia eran menores, y en los 1960 desaparecieron incluso del Parque Nacional Udjung Kulon, una famosa reserva natural de Java en la que aún habitan los últimos rinocerontes que quedan de la isla. 

Fotografía tomada en el Parque Nacional Udjung Kulon en 1938
Cuando ya se creían extinguidos, se encontraron tigres de Java en una remota área montañosa del sureste de Java llamada Meru Betiri, por lo que fue protegida en ese mismo año, 1972. Después ya no se volvieron a ver a estos tigres, aunque en 1979 se localizaron por última vez huellas que se cree podrían haber pertenecido a tres ejemplares diferentes. Desde entonces no existen evidencias del tigre de Java, aunque algunos supuestos avistamientos en la zona, que probablemente pertenecieran a leopardos, han llegado a movilizar expediciones en su busca, como una realizada en 2002. 

Uno de los problemas de este área protegida es que estaba muy fragmentada por cultivos y los agricultores no dudaban en seguir matando a los tigres que se acercaran. 

Se le consideró oficialmente extinto en 1994. 


Tigre del Caspio (Panthera tigris virgata)

El tigre del Caspio o tigre persa era una subespecie de Panthera tigris que habitaba el oeste y sur del mar Caspio en Irán y Turquía, así como el oeste de Asia central, incluyendo áreas del desierto de Takla Makan en China. Sus hábitats eran zonas forestales, corredores fluviales y en general, áreas cercanas a los cuerpos de agua.

Sus dimensiones lo ubican entre los mayores felinos que han poblado la Tierra, pero era más pequeño que el tigre de Bengala. Los machos de Turkestán, por ejemplo, medían cerca de 270 centímetros de longitud a la vez que las hembras registraron medidas de 160-180 centímetros. El peso máximo fue de 240 kilogramos. Era dueño de un pelaje muy brillante con rayas marrones. En invierno el pelo adquiría un tono menos intenso que en verano.

Se alimentaba de varias especies de animales, entre los que se encontraban cerdos salvajes, ciervos, chacales y otros mamíferos pequeños. En los meses de invierno podía atacar perros y ganado doméstico.

La subespecie se extinguió a principios de la década de 1970, cuando el último ejemplar fue visto sin que hasta la fecha haya sucedido de nuevo. Se atribuye su desaparición a la caza directa y la de sus presas, a la pérdida de hábitat y al incremento de la vulnerabilidad de las poblaciones pequeñas.

En peligro

El comercio ilegal está poniendo el tigre al borde de la extinción, hasta el punto de que la población de tigres ha descendido un 95% en los últimos cien años. La organización a favor de la naturaleza WWF considera la especie como una de las más amenazadas del momento.


Apenas quedan 3.200 tigres vivos en libertad. Una caída de estas proporciones en el número de miembros de una especie no solo la pone al borde de la extinción, sino que hace más que evidente a qué extremos están llegando la caza y el tráfico ilegal. Con las pieles y los huesos cotizándose en el mercado negro por valor de miles de dólares, los tigres lo tienen muy difícil para garantizar su supervivencia en medio de este comercio ilegal y la corrupción que le rodea.






Fuentes
https://www.veoverde.com/

viernes, 25 de septiembre de 2015

Vasco Núñez de Balboa y el descubrimiento del Océano Pacífico.

Núñez de Balboa
El 1 de septiembre de 1513, el conquistador español Vasco Núñez de Balboa (1475-1517 ó 1519), natural de Jerez de los Caballeros (Badajoz), partió desde Santa María de la Antigua del Darién, a orillas del mar Caribe (en la actual Colombia), la primera ciudad de la América continental, que había fundado dos años antes. La expedición, formada por 190 españoles y un millar de indios, arribó al puerto situado en tierras del cacique Careta y cruzó con gran dificultad el istmo panameño en busca de un nuevo mar, del que le habían hablado los indígenas. 

El 25 de septiembre de 1513, siguiendo las instrucciones de los guías indígenas, fue el primer europeo que, después de atravesar el océano Atlántico y aventurarse en la selva inextricable del actual territorio de Panamá, divisó el océano Pacífico desde lo alto de una cordillera. Más allá de las próximas montañas, de las verdes y umbrías colinas que desde allí descienden, distingue una inmensa y brillante superficie de metálicos reflejos: ¡el mar, el nuevo mar, el legendario mar tan vanamente buscado por Colón y otros navegantes durante años y años, cuyas aguas bañan las costas de América, China y la India! Vasco Núñez de Balboa lo contempla extasiado y conmovido, lleno de orgullo y satisfacción, consciente de la gloria que acaba de conseguir por ser sus ojos los del primer europeo que ha descubierto el infinito azul de aquel mar.

Vasco Núñez de Balboa toma posesión del mar del Sur 
Tras este descubrimiento, Núñez de Balboa tomó posesión de aquel mar -que denominó Mar del Sur- en nombre de la Corona española. También de las tierras adyacentes y mandó un quinto de las riquezas, como se estipulaba, a la Corona en tierras europeas. Sin embargo, una rivalidad comenzaría a nacer: la de Núñez de Balboa y el gobernador de la nueva provincia de Castilla de Oro, Pedro Arias de Ávila, conocido como Pedrarias Dávila, quien más tarde destacaría por su sed de sangre.

Núñez de Balboa tomó posesión Posteriormente emprendió la exploración de las costas del Pacífico desde Acla, al noreste de Panamá, un asentamiento español fundado por el segoviano Pedrarias Dávila en 1515. 

La Corona reconoció la labor de Núñez de Balboa con el cargo de Adelantado del Mar del Sur; además el Rey advirtió sumado a eso el rey recomendó a Pedrarias que guardase toda consideración a la figura de Núñez de Balboa. Desde ese momento, Núñez de Balboa quería proseguir su conquista por las costas del Pacífico desde una nueva posición en Acla. Era el año 1518. 

Dávila, el gobernador de Castilla de Oro, quien se caracterizó por sus innumerables crueldades ante los indígenas y sus rivales españoles, concertó el matrimonio entre María de Peñalosa, su hija, y Núñez de Balboa. Ávido de oro y perlas, Balboa acometió la construcción de embarcaciones sólidas que le permitieran recorrer la costa. Una figura aparecería entonces por esas tierras, la de Francisco Pizarro quien para ganarse el favor de Pedrarias detuvo, previo aviso de que regresase a los dominios de Pedrarias, a Núñez Balboa bajo acusación de que este quería usurpar el poder de Pedrarias y crear una gobernación en el mar del Sur. Algo que Núñez de Balboa negó. 

Acusado de conspirar contra el rey por el propio Pedrarias, supuestamente por tratar de crear un gobierno independiente en el Mar del Sur, el explorador jerezano fue una víctima del temperamento ambicioso de Pedrarias. Gaspar de Espinosa, el alcalde mayor de Castilla de Oro, lo condenó a muerte y fue conducido al patíbulo, en Acla, en enero de 1519. Protestó Balboa antes de ser decapitado:
“Es mentira y falsedad que se me levanta; y para el paso en que voy, que nunca por el pensamiento me pasó tal cosa ni pensé que de mí tal se imaginara; antes fue siempre mi deseo de servir al Rey como fiel vasallo y aumentarle sus señoríos con todo mi poder y fuerzas."

Monumento a Balboa en Panamá




Puede interesarle:
15 de noviembre de 1533 - Pizarro toma Cuzco


Fuentes
http://www.nationalgeographic.com.es/
http://www.abc.es/

jueves, 24 de septiembre de 2015

William Adams, el samurai de ojos azules

William Adams, también llamado Anjín o Miura Anjin (24 de septiembre de 1564, Gillingham, Kent, Inglaterra - 26 de mayo de 1620, Hirado, Japón), fue un navegante, comerciante aventurero, y el primer inglés a visitar Japón.

A la edad de 12 años, Adams fue aprendiz de un constructor de barcos en la marina mercante, y para 1588 él era capitán de un buque de suministro para la armada británica durante la guerra con España. Poco después de la victoria británica, comenzó a servir para que una empresa de comerciantes de Berbería. En junio de 1598, con 34 años de edad, fue enviado como piloto mayor con cinco barcos holandeses desde Rotterdam hacia la Indias Orientales (actual Indonesia) a través del Estrecho de Magallanes. La flota fue dispersada por las tormentas, y en abril 1600 la nave de Adams, el Liefde ("Caridad"), único barco en sobrevivir al peligroso viaje, con sus 20 tripulantes enfermos y moribundos, fondeó frente a la isla de Kyushu, en el sur de Japón, siendo el primer barco del norte de Europa en llegar a ese país.

Fueron recibidos por sacerdotes jesuitas portugueses que afirmaban que la nave de Adams era un barco pirata y que la tripulación debía ser crucificada como piratas. Fueron encarcelados con la orden de ejecución pendiente, pero Adams tuvo la suerte de encontrarse con el daimyo (señor) de Mikawa y el futuro shogun de Japón, Tokugawa Ieyasu

Adams y los otros sobrevivientes fueron convocados a Osaka, donde Tokugawa Ieyasu -próximo a convertirse en el shogun (generalísimo)- interrogó a Adams sobre una variedad de temas políticos, religiosos y tecnológicos. Ieyasu quedó tan impresionado con el conocimiento de Adams, especialmente de los buques y la construcción naval, que hizo del inglés uno de sus confidentes. 

Mapa de Japón de 1707, con un recuadro representando la audiencia de William Adams con el Shogun. Se cree que es obra de Pieter van der Aa.
Con los años, William Adams llegó a ser uno de los asesores de mayor confianza de Ieyasu. Adams se convirtió en su asesor personal en todo lo relacionado con las potencias occidentales y de la civilización y, después de unos años, Adams reemplazó el jesuita Padre João Rodrigues como intérprete oficial del Shogun. El Shogun decretó que William Adams el piloto estaba muerto y que Miura Anjin, un samurai, había nacido. Esto hizo que la esposa de Adams en Inglaterra, se convirtiera en efecto, en una ”viuda” (aunque Adams logró enviar pagos de manutención regulares a ella después de 1613 a través de empresas holandesas). El Shogun le otorgó las dos espadas que representan a la autoridad de un samurai y Adams recibió el título de hatamoto (“abanderado”, era un samurái al servicio directo del shogunato), una posición de alto prestigio en la corte del Shogun y se le otorgó una finca en Miura, en la península de Miura sur de Edo (ahora Tokio). 

Permiso para comerciar negociado por William Adams para los holandeses, y otorgado por Tokugawa Ieyasu a Jacques Specx, 25 de agosto de 1609. Dice: 
"Se autoriza a los barcos holandeses para viajar a Japón, y para que puedan desembarcar en cualquier lugar de las costas japonesas sin ninguna limitación. A partir de este momento esta norma debe ser respetada y se permitirá a los holandeses navegar y viajar a cualquier lugar de Japón que deseen. No se permitirá que se les ofenda como ha ocurrido antes de ahora. 25º dia del 7º mes del 14º año de Keicho. Tokugawa Ieyasu".
A pesar de esos honores, en los primeros años de su estancia Adams expresó en varias ocasiones su deseo de volver a Inglaterra (donde tenía una esposa y su familia, a la que finalmente fue capaz de seguir apoyando) pero se le negó el permiso. Se instaló así definitivamente en Japón, se casó con una mujer japonesa llamada Oyuki y tuvo un hijo y una hija.

Adams supervisó la construcción de naves de estilo occidental, escribió cartas en nombre del shogun invitando a comerciantes holandeses e ingleses para que vengan a Japón, y luego ofició entre el shogunato y los comerciantes que comenzaron a visitar el país. En 1613 ayudó a establecer un puesto comercial para la East India Company en Hirado, en la isla de Kyushu al noroeste de Nagasaki. Adams se le permitió realizar varios viajes al extranjero entre 1614 y 1619, visitando el sudeste de Asia.

William Adams murió en mayo de 1620 y es considerado como uno de los extranjeros más influyentes durante el primer período de apertura a Occidente de Japón. En Japón, se le conocía como Anjín-sama. (Anjín significa piloto en japonés) y los japoneses han erigido un monumento a su memoria en el lugar de su antigua casa en Tokio. 

Ieyasu murió en 1616. Bajo su sucesor, Tokugawa Hidetada, Japón se convirtió en cada vez más aislacionista. Las actividades de los comerciantes ingleses se redujeron (finalmente los holandeses fueron los únicos europeos les permite comerciar con Japón), y Adams encontró su influencia con el shogunato enormemente disminuida. Por 1620 Adams estaba enfermo, y finalmente murió y fue enterrado en Hirado. El puesto comercial de la East India Company se cerró poco después.

Tumba de Willam Adams
La carrera de Adams en Japón fue la inspiración para una serie de libros en inglés y en lengua japonesa, especialmente la novela de James Clavell “Shogun” (1975), que fue también la base para un popular miniserie de televisión del mismo nombre (1980). 

Escena de la miniserie "Shogun"
Además de su finca en Kyushu, Adams tenía una casa en el distrito Nihonbashi de Edo, y el barrio donde se encuentra todavía se llama Anjín-cho. Entre las celebraciones anuales para él en Japón destacan las celebradas en Hirado (mayo) y en Itō (agosto), en la prefectura de Shizuoka, donde se construyeron y pusieron en marcha las primeras naves de estilo occidental.

miércoles, 23 de septiembre de 2015

23 de septiembre de 1973 - Fallece Pablo Neruda

Doce días después del golpe de Estado de Pinochet, que acabó con la democracia e instauró el terror en Chile, fallece en su capital, Santiago, el poeta Pablo Neruda, siendo enterrado rodeado de soldados con el silencio del pueblo chileno, que grita al mundo su dolor. Su casa será saqueada y sus libros quemados.

Cuando Pablo Neruda murió el 23 de septiembre de 1973, apenas habían pasado 12 días del golpe militar que derrocó al gobierno socialista de Salvador Allende en Chile y todos los actos públicos estaban prohibidos.

Por eso, el ataúd gris del poeta salió de la Clínica Santa María, en Santiago, casi en secreto, rodeado de su viuda Matilde Urrutia, la hermana de ésta y una amiga de la pareja.

Pero Neruda era demasiado popular para irse solo. Amigos y chilenos de la calle se fueron sumando espontáneamente a la carroza y los militares armados que la custodiaban no pudieron hacer nada para evitar que la multitud despidiera los restos del Premio Nobel de Literatura, gritando consignas políticas y cantando incluso La Internacional, el himno más famoso del movimiento obrero en el mundo.

Las razones exactas de su muerte están siendo investigadas actualmente, luego de que su ex chofer denunciara que fue envenenado y no falleció de cáncer como siempre se ha pensado

Hemos venido hasta aquí para velarlo en la que fue su casa", explicó Laura Reyes, la hermana del poeta. Mientras tanto le extendían su pésame el ex ministro de gobierno de la Democracia Cristiana, Máximo Pacheco, el líder de una de las fracciones de ese partido, Radomiro Tomic, el ex rector de la universidad, Juan Gómez Milla; ellos y los familiares contemplaron absortos un saqueo practicado por una horda anónima en el domicilio de Neruda. Los vidrios y algunos muebles se repartían astillados por el suelo; la biblioteca de 700 volúmenes yacía en un rincón carbonizada; objetos de arte del poeta fueron cruelmente destruidos. "¡Mire cómo dejaron nuestra casa esos vándalos!” Los vidrios y algunos muebles se repartían astillados por el suelo; la biblioteca de 700 volúmenes yacía en un rincón carbonizada; objetos de arte del poeta fueron cruelmente destruidos.

Hasta ese momento, las 3 de la tarde del día del velatorio, no había llegado ningún pésame oficial. Sin embargo, rato después —más exactamente a las cuatro y quince de la tarde—, la junta militar hizo pública una declaración: 
"El gobierno de Chile y su pueblo lamentan el desaparecimiento, después de larga enfermedad, del poeta nacional Pablo Neruda, que en la descripción de nuestras leyendas, el espíritu de la raza y los sentimientos humanos, alcanzó la consagración dentro del arte. Merecedor, después de la insigne poetisa Gabriela Mistral, del premio Nobel de Literatura, es y será uno de les motivos de orgullo de nuestra cultura nacional".
Tras ese bando, propalado por radio, el general Herman Brady, jefe de la Zona de Estado de Sitio, emitió otro comunicado: 
"Ni las Fuerzas Armadas ni Carabineros, han participado en actos vandálicos, condenables, que elementos descalificados han perpetrado en la casa habitación del insigne poeta. Sobre los responsables caerá todo el peso de la justicia militar: son enemigos de Chile porque dañan nuestra imagen en el exterior. Nuestro sentimiento de pesar por la muerte del artista le fue comunicado a la familia apenas se supe la noticia por el edecán del presidente de la junta de gobierno".

dijo Matilde Urrutia a la persona que le anunció la presencia de un militar, portador del demorado pésame oficial.
"Usted sabe bien cómo pienso. Pienso igual que Pablo. Entonces pídale que se retire. No lo voy a recibir".
A las 10 de la mañana del martes 25, un grupo de amigos del poeta alzó el ataúd. Luego sortearon los vestigios del saqueo y un patio inundado por el agua de cañerías que la horda había destrozado. Bajo un cielo plomizo, un cortejo de 600 personas, precedidas por dos camiones militares abarrotados de soldados, se encaminó al Cementerio General. Matilde Urrutia caminaba altiva detrás del féretro: "No quiero que nadie diga que vio llorar a la mujer de Neruda en este momento", dijo.

Sin dejar de cantar La Internacional y de repetir la consigna "Camarada Neruda, ¡presente!", la columna arribó al mausoleo de la familia Dirrborn Torres. Allí, intelectuales chilenos, españoles y argentinos despidieron a Neruda; luego, en silencio, despaciosamente, se alejaron de la tumba.

Salvador Allende (Izq.) junto a Pablo Neruda

También en Facebook en https://www.facebook.com/elkronoscopio/posts/1894799647412512

Puede interesarle

martes, 22 de septiembre de 2015

22 de septiembre de 1980 - Comienza la guerra entre Irak e Irán

El 22 de septiembre de 1980 se inició la guerra entre Irak e Irán. Un costoso conflicto que amenaza por primera vez el flujo de petróleo desde el Golfo Pérsico

Esta guerra tuvo su origen en un antiguo litigio fronterizo entre ambas naciones disputándose la posesión de varias pequeñas islas en el Golfo Pérsico y una franja de tierra, de 120 millas de extensión, limítrofe a ambas naciones en la frontera sureste y noroeste de Irak e Irán respectivamente. Los antecedentes inmediatos de esta disputa se remontan a 1971 cuando Irán, entonces bajo el gobierno del Sha Muhammad Reza Pahlevi ocupó dos de estas islas militarmente. En 1975 un acuerdo de demarcación de límites firmado por ambas naciones en los acuerdos de Argel pareció poner fin al conflicto, con ventajas territoriales para Irán. Irán, aliado privilegiado de Occidente para aquel entonces, contaba con un poderoso ejército, cuyo poder disuasivo influyó seguramente para que Irak se aviniese a un arreglo político para desactivar en esa instancia el conflicto.

Saddam Hussein de visita en el frente

un F-14 de la Fuerza Aérea Iraní

Los fundamentos históricos de fondo que asistían a Irán e Irak en sus reclamos territoriales datan de varios siglos atras. Los antecedentes sobre la demarcación del área de Shatt al Arab se remontan al Tratado de paz de 1639 entre el Imperio Otomano y Persia, las disímiles interpretaciones de turcos y árabes acerca del límite efectivo entendiendo los primeros que la totalidad del curso de agua les pertenecía hasta la orilla opuesta en contra de la interpretación de dividir la soberanía mediante una linea intermedia divisoria de aguas resultó ya claramente conflictiva dos siglos mas tarde. La disputa continuó irresuelta y no pudo dirimirse como estaba previsto mediante el Tratado de Constantinopla en 1913 debido al estallido de la 1ra.Guerra Mundial.

En 1938 una comisión binacional tampoco pudo concretar una delimitación definitiva y más tarde la inestabilidad política en Iraq especialmente a partir de 1958 con el derrocamiento de la monarquía impidió resolver el problema.

La causa principal que reactualizó el conflicto para dar paso a la guerra en 1980 fue la caída del régimen del Sha en febrero de 1979, a manos de los revolucionarios fundamentalistas islámicos, liderados por el ayatola Ruhollah Jomeini quien poco mas tarde funda la República Islámica de Irán. Los convulsionantes sucesos llevaron a la pérdida de todo respaldo militar por parte de los EE.UU. debido a la crisis diplomática desatada con la toma de rehenes estadounidenses en la embajada de EE.UU. en noviembre de 1979 por parte de grupos radicalizados iraníes. Esta situación y los inevitables relevos producidos en los mandos de las fuerzas armadas luego de la caída del Sha, de formación occidental, sugirieron al régimen de Saddam Hussein la oportunidad de reivindicar militarmente la disputa territorial.

No fue esta la única causa, hubo otras de tipo religiosos. Irán poseía y posee una mayoría de musulmanes chiitas en su población la revolución fundamentalista promovida por Khomeini alentó la propagación de esta particular interpretación del islamismo. En el sur de Irak existían importantes minorías chiitas. El régimen baatista laico de Hussein visualizo con cierto temor la posibilidad de que esta oleada de fervor religioso desatada en Irán a partir de la revolución tuviese efectos desestabilizadores para su régimen.

El conflicto se inició con la irrupción el 22 de setiembre de 1980 a través de su frontera sur de seis divisiones armadas iraquíes precedidas por un sorpresivo ataque aéreo, las que lograron inicialmente algunos moderados avances en territorio iraní. Dos años después una contraofensiva iraní llevo la línea del frente nuevamente a las posiciones iniciales.


Desde 1982 hasta 1986 ambos bandos no lograron ventajas posicionales significativas incurriendo en una costosa guerra de desgaste en hombres y equipos que llevó finalmente a ataques directos contra blancos civiles en lo que se dio en llamar la 'Guerra de las Ciudades', tan solo Teherán llevó a recibir el impacto de 140 misiles iraquíes. Los ataques realizados con misiles de mediano alcance procuraron sin éxito lograr socavar el apoyo de las respectivas poblaciones. La situación escaló simultáneamente en una nueva etapa de destrucción de estratégicas instalaciones petroleras para quebrar las fuentes de recursos que respaldaban el esfuerzo bélico. A partir de 1984 el conflicto amenazo internacionalizarse en lo que se llamó la 'Guerra de los petroleros'.

En 1987 Irán acordó aceptar la resolución 598 del 20 de julio del Consejo de Seguridad de la ONU exhortando al fin de las hostilidades. Pocos meses más tarde las partes pusieron fin definitivamente al conflicto en julio de 1988.



lunes, 21 de septiembre de 2015

21/22 de septiembre de 1792 - en Francia, la Asamblea Legislativa proclama la Primera República.

La República nació en 1792, tras la declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789. Fue creada por el pueblo y para el pueblo. A pesar de diferentes retornos a la monarquía o al imperio a lo largo del siglo XIX, la República triunfó, manteniendo siempre la misma inspiración. La historia republicana de Francia es, antes que nada, una construcción política que reagrupa una comunidad de ciudadanos iguales entre sí más allá de sus orígenes (sociales, étnicos, religiosos, etc.).

La trascendencia del movimiento iniciado en Francia en 1789, y que tuvo su primera revelación violenta con la toma de la Bastilla (14 de julio), está en el contraste de ideas entre los mismos revolucionarios.

Hasta entonces el pueblo había callado, o sus protestas, reducidas a revueltas fácilmente dominables, no llegaron a conmover el trono. El rey había sido siempre algo semidivino. Lo fue aún para muchos en las primeras épocas revolucionarias. Así se explica el hecho curioso de que hasta 1792 no se proclamara la República y que aún entonces se hiciera de un modo indirecto, como si la palabra asustara a los convencionales que abolieron la monarquía.



Los comienzos

Los motines populares se sucedían ya en los últimos años del reinado de Luis XV. A la muerte de este monarca, su nieto, Luis XVI, empuñó el cetro en circunstancias muy poco favorables. La corte vivía plácidamente mientras los humildes súbditos padecían toda clase de penalidades. En 1787 hubieron de convocarse los Estados generales (30 de julio). Desde entonces la agitación era continua en. En el siguiente año el Parlamento declaró: "La libertad no es un privilegio, es un derecho. Ningún ciudadano puede ser condenado sin antes haber sido oído".

A pesar de que tiempo atrás se habían abolido los Estados generales, se reunieron en 1788 unos trescientos diputados, quienes acordaron lanzar un llamamiento aconsejando a otras provincias francesas que no pagasen el impuesto mientras no se convocasen los Estados generales. Y como era necesario allegar recursos al exiguo Tesoro, el ministro de Hacienda cedió de acuerdo con el rey y los Estados se convocaron. Se comenzó entonces a hablar en Francia de revolución.

En 27 de junio de 1789, el tercer Estado (el Estado llano) hubo de asistir junto con la nobleza y el clero a las sesiones, formándose en consecuencia la Asamblea Nacional.


El 14 de julio. Toma de la bastilla

Disgustado Luis XVI por la constitución de la Asamblea y cediendo a presiones de la corte, despidió a sus ministros "reformadores". Al propio tiempo concentraba tropas en Versalles y París. La Asamblea hizo público su disgusto; pero como no disponía de fuerza alguna hubo de limitarse a protestar.

El pueblo parisiense, cada vez más acuciado por las necesidades y las miserias, se alzó en actitud amenazadora. Algunos obreros se sublevaron y las tropas sofocaron la rebelión matando a muchos de ellos. Entonces las turbas tomaron partido por la Asamblea y asaltaron la Bastilla, dando así una prueba concluyente de que la revolución estaba en marcha.

Mientras esto ocurría en París, en las provincias los aldeanos se negaban al pago de los derechos feudales.


Declaración de los derechos del hombre

En 4 de agosto la Asamblea decreta la abolición de los privilegios feudales y lanza la solemne declaración de los Derechos del Hombre. Pero el pueblo parisiense sentía hambre, desconfiaba de todos, y como si creyese que sus miserias se remediarían con la presencia del rey, acude a Versalles y obliga a Luis XVI a presentarse en la capital (6 de octubre de 1789). Desde entonces el monarca estuvo siempre vigilado de cerca por el pueblo. Coaccionado, sin ánimos para hacer frente a la situación, falsa y gravísima, prometió su apoyo y proclamó su adhesión a los principios revolucionarios (4 de febrero de 1790) y hubo de sancionar, bien a pesar suyo, decretos que, como el de la abolición de la nobleza hereditaria, habían de traer por resultado la desbandada de la mayoría de sus defensores, que huyeron a sitios para ellos menos hostiles.


El fracaso de Varennes

Como su situación era insostenible, instigado, según parece, por María Antonieta, Luis XVI intentó abandonar Francia en compañía de su familia, con tan mala fortuna que, descubierto en Varennes (noche del 20 al 21 de junio de 1791), fue detenido y vuelto a París, donde la Asamblea le declaró suspendido en sus funciones, asumiendo ella el Poder. Sin embargo, pocos pugnaban por proclamar la República. El mismo Maximilien Robespierre, uno de los más conspicuos jacobinos, afirmaba en su discurso del 13 de julio que «ni era monárquico ni republicano».

Lo evidente para el pueblo era que el rey esperaba su salvación de los prusianos y los austríacos, y que se unía a ellos contra Francia, optando así entre su pueblo y su corona.


El pacto de Pillnitz

Como la revolución francesa, al minar el trono francés amenzaba con hacer vacilar a tantos otros, algunos monarcas europeos consideraron intentar el exterminio de la nueva ideología. En un principio se limitáron a tolerar que los emigrados se estacionasen en las fronteras, armados y prevenidos para intentar la vuelta al régimen caído para siempre. Después, ante el camino emprendido por la revolución, ayudaron sin disimulo a los realistas. Prusia y Austria, enemigos hasta entonces, pactaron en Pillnitz en 27 de agosto de 1791 para comenzar su ofensiva contra Francia, aunque de momento no le declararon la guerra.

Los franceses comprendieron lo que esto significaba, y algunos de los jefes revolucionarios, conscientes de que en aquellos momentos representaban una potencia mundial hasta entonces desconocida o menospreciada, contestaron altivamente a las provocaciones. Por eso Isnard en 29 de noviembre dijo aquellas célebres palabras a la Asamblea:
"Digamos a Europa que si los Gobiernos comprometen a los reyes en una guerra contra los pueblos, nosotros comprometeremos a los pueblos en una guerra contra los reyes".
Pero en esto no todos los revolucionarios estaban de acuerdo, por cuanto los girondinos estimaban necesaria la guerra inmediata contra los extranjeros y la consideraron como norte de su primordial actividad, mientras que los jacobinos, más atentos a los enemigos de dentro, deseaban estabilizar la situación en Francia para evitar un fracaso. Decía Robespierre en los Jacobinos el 2 de enero de 1792
«La más extravagante idea que puede nacer en la mente de un político es creer que le basta a un pueblo entrar a mano armada en otro país para hacerle adoptar sus leyes y su constitución».
Pronto habían de demostrar los acontecimientos que la guerra era necesaria, puesto que no era ofensiva, sino de defensa contra imposiciones intolerables y que ningún pueblo acepta ni consiente. Los revolucionarios se dieron cuenta de ello y todos, pero especialmente los girondinos, se apresuraron a armar a las turbas de París para mandarlas a la frontera.


La guerra

El imprudente ultimátum enviado a Francia por Francisco II, emperador de Austria, y donde le exigía, bajo amenazas de destrucción, la vuelta al primitivo régimen, indignó a la Asamblea, al Ministerio y al pueblo. Era inaudito que una nación extranjera tratase de imponerles un sistema de gobierno. La guerra fue declarada por acuerdo de 29 de abril de 1792. La revolución empezaba el camino que había de conducirla al éxito definitivo.

Pero mientras el pueblo quería la guerra sintiéndose herido en sus ideales, Luis XVI esperaba de ella la derrota del pueblo y, como consecuencia, la vuelta al omnímodo poder real


Los desórdenes

En 20 de junio, las turbas, sospechando cuanto dentro del palacio se maquinaba, asaltan las Tullerías. El respeto que aún muchos conservaban hacia el rey sufrió con esto un rudo golpe, que preparó los ánimos para lo que después había de ocurrir. Aquel día se obligó a Luis a que se pusiera el gorro del pueblo (frigio) y bebiese vino a la salud de París. Esto era el "principio del fin". El rey había dejado de ser respetable para sus súbditos, y éstos, con una lógica que hoy no nos explicaríamos, intentaban a toda costa hacerle renunciar a sus derechos sin atreverse a negárselos. Es decir, que para el pueblo "el rey era el rey", y sólo dejaría de serlo por su propia voluntad. Poco duró esta inexplicable creencia.

Fue entonces cuando los reyes de Austria y Prusia, más los jefes de pequeños Estados alemanes, hicieron que el duque de Brunswick, generalísimo de los ejércitos aliados, firmase su célebre manifiesto, redactado, según todas las probabilidades, por emigrados franceses, y cuyo origen fue indudablemente el propio palacio de las Tullerías, donde se conspiraba en favor de los extranjeros y en contra de los revolucionarios. Aquel documento, fechado en Coblenza en 25 de julio y conocido en París dos días después (extraña celeridad para aquella época), era de una torpeza y de una osadía sin límites. En él se amenazaba con fusilar a los guardias nacionales, con destruir París y otras calamidades si se causaban "molestias" al rey. Toda aldea que se opusiera a tales designios sería incendiada.

El efecto del manifiesto fue fulminante; con aquella provocación se ponía en claro que Luis XVI, colocado entre el pueblo y su corona, optaba por ir contra aquél con tal de conservar ésta. La indignación popular estalló seguidamente. Éstos son los primeros pasos para la República. Los jacobinos concentraron ya su actividad con un objeto: derribar al rey. Comenzó, pues, una lucha a muerte.


10 de agosto de 1792

El 3 de agosto, las secciones (París se dividía en 48 secciones desde 1790) obligaron al alcalde Petion a que pidiese en su nombre a la Asamblea que Luis XVI fuese depuesto. Aquélla se negó. Desde tal negativa, la masa se preparó contra el palacio y las Tullerías contra la masa. Fue entonces cuando los girondinos y los jacobinos se atacaron ya abiertamente. Esta división trajo más tarde (octubre del mismo año) la expulsión de los girondinos del seno de los jacobinos, donde ya eran grupo aparte.

El choque entre el pueblo y la corte tuvo lugar el 10 de agosto. Los reyes pudieron entonces huir, puesto que la desorganización de sus enemigos hubiera impedido toda persecución eficaz. Pero confiaron en vencer y, desgraciadamente para ellos, se quedaron. La lucha fue terrible. Entre los combates del asalto y los que se desarrollaron en las calles cercanas a las Tullerías hubo más de mil quinientas víctimas. Los guardias suizos defendieron el palacio con heroicidad sin ejemplo y todos sucumbieron en su puesto, según testimonio de muchos asaltantes.

Derrotada la corte, el rey se refugió en la Asamblea, quien lo encerró en el Templo. Luis XVI, virtualmente, había dejado de ser rey.


Toma de Verdún y victoria de Valmy

Entretanto, las tropas francesas, derrotadas por los ejércitos unidos de Austria-Hungría y Alemania, bajo las órdenes de Brunswick, abandonan Verdún. Poco después Dumouriez es nuevamente vencido en el Argona y ha de retirarse precipitadamente viendo casi dispersadas sus divisiones. El sentimiento patriótico de los revolucionarios reacciona de una manera formidable.

A toda prisa se reorganiza el ejército, y en 20 de septiembre, en las cercanías del molino de Valmy, ante su decidida bravura, los aliados se ven obligados a replegarse desordenadamente. La revolución se había salvado.

Batalla de Valmy

Proclamación «indirecta» de la república. 

No faltan autores que afirman que la Convención Nacional, que comenzó sus sesiones el 21 de septiembre, procedió en la forma en que lo hizo bajo la impresión del triunfo obtenido en Valmy. Pero esto es totalmente inexacto, puesto que aún no había llegado a París la noticia de la victoria. La Convención tenía como principales directores a tres hombres cuyo recuerdo vive unido en la Historia, aunque diferían entre sí notablemente: Maximilien Robespierre, orador de formidable cultura clásica, hipocondríaco y atrabiliario con ribetes de loco; Jean-Paul Marat, extremista, sanguinario y en ocasiones repulsivo; Georges-Jacques Danton, orador razonado, patriota de buena fe, enérgico pero justo, riguroso pero noble y que en todo momento intentó mantener unidos a los diversos sectores revolucionarios, sin conseguirlo nunca.

La Convención constaba de setecientos cuarenta y nueve miembros, muchos de ellos pertenecientes a la Asamblea anterior. La Asamblea anterior cedió sus poderes a la nueva por medio del postrer presidente de aquélla, François de Neufchateau. Se aclamó a Petion como presidente y se designaron como secretarios a Condorcet, Lasource, Rabaut, Brissot, Camus y Vergniaud, en su mayoría girondinos.

La nueva Asamblea era casi totalmente republicana; acaso no llegaran a treinta los no partidarios de la abolición de la monarquía. Pero los girondinos parecían no tener prisa en decidirse en este punto.

Collot d’Herbois fue quien lanzó la idea de tal abolición. Opusiéronse tan sólo dos diputados, Quinette y Barreve, siendo lo notable que ambos eran republicanos. "No puede decidirse —dijeron— en asunto de tal gravedad sin conocer cuál es la voluntad del pueblo". En análogos términos se expresó más tarde Bazire. Estas palabras vienen a corroborar lo que al principio dijimos, es decir, que se conservaba aún cierto respeto al trono.

Pero he aquí que Grégoire, desconocido entonces, replicó en tono enérgico y decidido que sobradamente se había exteriorizado la voluntad popular en los últimos sucesos y que si los representantes no decidían seguidamente no cumplirían la misión que se les había confiado. Estas frases, de lógica incontrovertible, pronunciadas por un sacerdote de aldea, eran como una lección a los que presumían ser los más avanzados. Las razones de Grégoire causaron gran sensación, y tanto los representantes como el público prorrumpieron en aclamaciones.

En la sesión memorable del 21 aún dominaba a los convencionales la preocupación de si obraban “demasiado de prisa”. Además, los girondinos temían que los jacobinos intentaran provocar la anarquía para, a favor de la general desorientación, erigirse en dictadores. 

Finalmente, la Convención acordó declarar: 
  1. No puede haber Constitución si no es aceptada por el pueblo. 
  2. La seguridad de las personas y de las propiedades debe ponerse bajo la salvaguardia de la nación.
  3. La monarquía queda abolida.
Simplemente se abolió la monarquía… sin que expresamente se proclamara la República. Por eso dice bien el historiador A. Métin cuando escribe:
"El día 21 de septiembre la Convención declaró la monarquía abolida en Francia. El 22 resolvió que los documentos se fechasen en el año I de la República… Ésta fue, por tanto, establecida de una manera indirecta".